Lo empecé hace más de un mes y lo fui dejando porque quería hacer algo mucho más sencillo, pero como no me gusta dejar las cosas inacabadas he decidido terminarlo y dejar abierta la posibilidad de hacer otro después.
La he metido en mi mochila de viaje, porque será mi talismán de la suerte en esta primera etapa. La he puesto en un lateral externo para tenerla a mano cuando la necesite.