miércoles, 16 de abril de 2014

Desde mi ventana

LA HABITACIÓN OLVIDADA

No recordaba haber estado nunca en ella, ni siquiera haber visto la puerta, pero estaba dentro de mi casa. La descubrí un día que vi una línea de luz por debajo de la puerta. Tenía muchos desconchones, pero era amplia, entraba la luz y pensé que merecía la pena arreglarla y habitarla. Ahora entro cada mañana. He empezado a arreglar los desconchones y luego me tocará pintarla. También quiero ampliar la ventana, para que la luz pueda llegar a cada rincón.

EL VIAJE DE LA LUZ

Cada día cientos de linternas viajan desde el Faro. Cada linterna a un destino diferente. Las hay de muchas medidas, para que quienes las reciben tengan justo la medida apropiada, la cantidad de luz que necesitan.